Maternidad

¡NO LOS ESCUCHES MAMÁ!

 

La asignatura pendiente de muchos pediatras y enfermeros/as es la lactancia materna para muestra, un botón…

Hoy hemos tenido visita con la enfermera que nos han asignado para nuestro segundo hijo.
Hoy le han tocado cuatro vacunas, tres inyectables y una oral, total nada para un cuerpecito tan pequeño…

Después de irse mi marido a recoger al cole a nuestro primer hijo me dice «Bueno, te explico lo de las vacunas, aunque me parece que el papá se ha ido un poco enfadado?» (empezamos regular), le respondo «Enfadado por qué, se ha ido a por el hermano mayor (porque no le ha quedado otra) se ha ido con ganas de estar aquí y acompañar el llanto de su hijo, como es lógico, de enfadado nada»

Me explica el calendario de vacunas, las que entran y las que no… Me dice que le gustaría que estuviésemos toda la familia con ella, porque unos tienen unas maneras de hacer y decir las cosas…

Hasta ahí  más o menos»bien»; me manda a quitarle la ropa a Arturo, lo pesa y lo mide, y a continuación vamos a por los tres pinchazos; antes le pregunto que si va a tener alguna reacción por alguna de ellas, a lo que me responde que no, que las primeras no suelen dar, pero, que si está muy llorón o le duele la zona de los pinchazos, (¿como voy a saber si le duelen los pinchazos?) que le dé Apiretal…

(sobre ésto hay controversia, más adelante haré un post para hablar sobre el tema). Bueno, me callo con cara de: «vale, lo que tú digas…»,  luego ya veremos qué hago…
Antes de ponerle la primera, me dice si tengo un chupete a lo que le respondo que para eso tengo, tiene mis pechos…

Le  pone los tres pinchazos y como es lógico llora, todos los bebes lloran, unos más, otros menos, otros más fuerte, otros menos fuerte, pero todos lloran; para completar el cuadro que me estaba formando de ella me dice «este bebé llora mucho».

Acaba de pincharle y  me manda a vestirle y que lo vaya calmando para poder darle la vacuna oral. Me lo pongo en un pecho y llora, me levanto y se calma, al minuto vuelve a llorar, me lo pongo otra vez al pecho y sigue llorando, me lo cambio de pecho a ver si así se queda más tranquilo, se calma durante tres minutos y al cabo de poco vuelve a llorar, me levanto y le acurruco hablándole suavemente…

De reojo veo que la enfermera se pone nerviosa, deja de escribir y se levanta y me dice que le estoy dando mucho meneo, que no puedo hacer eso, que no puedo ponerle en un pecho y al minuto al otro, y que además se lo tengo que dar cada dos horas o dos horas y media, y vamos, que no me puedo levantar tanto, que me tengo que estar quieta, que tengo que dejarle en uno si o si para que se acostumbre, no se a qué,  ¿será a llorar desconsoladamente hasta acabar agotado?,  no lo sé.

(este comentario me ha dejado traspuesta) y esto es lo más surrealista, que tengo que estar tranquila para hacer todo lo que me ha dicho en un minuto y medio…

Al momento me dice, que si se lo dejo, «por supuesto que te lo dejo»,  «… mira, lo tienes que hacer así, lo coges y lo aprietas contra a ti y veras como acaba calmandose…, se tiene que acostumbrar (ya estamos otra vez con la costumbre), y si ves que así no se calma te lo pones así: yo sentada, el sentado inclinado hacia a delante y dándole en la espalda, me dice, mira, así se calma (no se calmó ni lo más mínimo) y también te vale para sacarle los gases… (como si no hubiese sacado el aire a mis hijos más de diez mil veces)

Ya cansada, le digo que me dé a mi hijo, lo cojo y me lo pongo al pecho nuevamente, me mira y me dice que le voy a acostumbrar a que coja el pecho de chupete y me dice: «¿Conoces a Carlos González?» a mí se me iluminan los ojos y digo para mí, ésta es la mía. «Sí le conozco»,  y ella dice «pues te recomiendo el ‘Manual de la lactancia materna’ »

(en realidad se llama «Manual práctico de lactancia materna» y es un libro pensado para profesionales de pediatría y que no se vende en librerías. O sea que es el libro que se debería haber leído ella, y no nombrarlo como un «papagayo»)

A lo que le digo: «Carlos González no dice que demos el pecho cada 2 horas, Carlos González no dice que los bebés por darle lactancia a demanda se vayan a acostumbrar para usarlo de chupete, Carlos González habla de Lactancia Materna a Demanda y a demanda no es cada dos horas, perdona: ¿de verdad has leído algo de Carlos González?, yo creo que no; pues mira, te recomiendo uno de sus libros: «Un regalo para toda la vida»…».

Tras ésto me mira con cara de no saber donde meterse, se sienta en el ordenador, me da los papeles informativos de las vacunas y la próxima cita.
Yo me quedo de pié dándole meneo al peque y diciéndole que nos vamos ya («a tomar el aire»).

Ya yéndome le explico breve y amablemente mi experiencia con mi primer hijo, cómo lo hice y el tiempo que estuve amantándolo A DEMANDA (más de cuatro años) y durante el cual cree junto a mi marido el foro en Facebook sobre Crianza Natural «La Voz del Bebé» que en la actualidad tiene más de 120.000 miembros. En fin, allí la dejé más callada que en misa.

En breve haré otra entrada en el Blog para resumiros mi experiencia durante esos más de cuatro años.

Por último una recomendación, con toda la humildad del mundo, para ella y para tantos otros profesionales de la pediatría como ella: leeros el libro de Carlos González «Un regalo para toda la vida» y en su defecto el nombrado por ella, la ex-enfermera de mi hijo, «Manual práctico de lactancia materna»; no vale nombrarlo, recomendarlo o contradecirlo sin leerlo.

LA VOZ DEL BEBÉ®

 

2 Comments

  • LA VOZ DEL BEBÉ

    Pensativa se quedó…
    Si no quiere comprárselo que por lo menos se lea el manual que me recomendó, bueno, ese no porque encima no existe!
    En fin, ojalá llegue a muchos "profesionales"

  • Papás casi primerizos

    Así es como fracasan las lactancias, con consejos de profesionales que no tienen ni idea de la lactancia materna…espero que le hayas hecho recapacitar y se compre el libro de Carlos González. Un beso!!!

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