Crianza,  Maternidad

Hasta los doce meses nada de yogures, ni natillas

Hasta los doce meses nada de yogures

Hasta los doce meses nada de yogures.

niño comiendo natillas

¿Por qué no deberían tomar derivados de la leche de vaca?

Por la misma razón que no pueden tomar leche de vaca, porque contienen una gran cantidad de proteínas, porque esas proteínas no están modificadas y los riñones de los bebés sufren para excretar la cantidad de proteínas, vitaminas y minerales que llevan, por el riesgo de anemia y, en el caso de las natillas, porque además, eso no es más que leche con azúcar.

¿Mejor yogur entonces?

 

No, repito, hasta el año no deberían tomar nada de eso. Si digo que entre natillas y yogur es mejor un yogur es porque, a cualquier edad, un yogur es más sano que las natillas, porque el yogur es leche fermentada (con sus bacterias buenas) y las natillas es un postre de leche con azúcar.

Están también, y mucha gente los da por buenos, los yogures de bebé, esos que llevan un bebé en la tapa o en el envase y al lado un número «2», que nos informa de que el yogur está hecho con leche de continuación.

 

cuchara y yogur

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Yo personalmente no soy muy amiga de estos yogures por varios motivos. Lo primero, que no son baratos. Al ser una fórmula más compleja que la de un yogur normal el precio es superior. Que uno dice eso de «por mi hijo, me lo gasto», y estaría bien si fueran más o menos recomendables, pero es que tampoco es que sea un alimento para tirar cohetes. Además, tienen tal cantidad de proteínas que no difieren demasiado de los yogures normales.

 

¿Y a partir de los nueve meses?

Hay profesionales que recomiendan los yogures a partir de los nueve meses de edad del bebé.

Los yogures, por ser leche ya fermentada, parece que se digieren mejor y, en consecuencia, se podrían recomendar antes que la leche.

De hecho, si los comieran a los seis meses no les pasaría nada.

Es solo que no tiene sentido dar un lácteo cuando es eso lo que llevan tomando seis meses, y menos si tenemos en cuenta la cantidad de proteínas que llevan.

Yo, por si acaso, y porque muchos niños no andan precisamente sobrados de hierro (si se les hiciera una analítica a todos los niños seguro que se diagnosticarían muchísimas anemias), se recomienda la leche, el yogur, el actimel, los petit suisse y toda la familia de lácteos que ya ocupan pasillos enteros en los supermercados a partir de los doce meses.

 

 

yogur y cuchara

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y si le interesa la salud de su hijo, recomiendo comprar pocas natillas y compañía y pocos «actimels»,

que no son más que un cuento para sacarnos el dinero haciéndonos creer que estamos dando el desayuno a nuestras defensas.

Madre, padre

Entonces, cuando una madre o un padre sienta la necesidad de darle a su hijo menor de un año un yogur de la nevera que se lo piense dos veces.

Le va a dar un lácteo que no necesita y que va a aumentar considerablemente la cantidad de proteínas que come.

¿Por qué no darle el pecho o un biberón, en su defecto, que también es un lácteo y sabe seguro que no le va a hacer daño?

La voz del bebé

Hasta los doce meses nada de yogures.

 

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