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El aborto y el síndrome de Down.


La gran mayoría de las personas con Trisomía 21, con síndrome de Down, son personas que están felices y satisfechas con su vida: según un informe difundido por la NBC News apunta que “el 99% de las personas con síndrome de Down están felices con sus vidas”. Esto no ha sido obstáculo para que Islandia se ha ya convertido en el primer país donde todos los niños con Trisomía 21 son abortados. “No ha nacido ni un bebé con síndrome de Down en Islandia en los últimos cinco años”, así lo ha asegurado el doctor Peter McParland del National Maternity Hospital.
Sin embargo este país no es el único que suprime a los niños que padecen esta anomalía cromosómica. Dinamarca sigue de cerca a Islandia e incluso se prevé que en los próximos 10 años sea una nación libre de síndrome de Down, según ha informado LifesitenewsMientras tanto en países como España, Gran Bretaña y EEUU ya se aborta al 90% de los bebés que padecen esta anomalía.
No es una decisión fácil para unos padres que en medio de un embarazo les comunican que el bebé que esperan tiene el tan temido Trisomía 21. 
Durante los 90, se emitió por la tele una serie llamada «The Outer Limits» en Hispanoamérica se llamó «Rumbo a lo desconocido» y en España «Más allá del límite». En el episodio 13 de la segunda temporada, titulado «En otro mundo» (me he tirado más de una hora buscando la serie y el capítulo a base de los pocos datos que se me quedaron impresos en el recuerdo), un adolescente salva a la humanidad de una invasión, no se sabe si alieníjena. Hasta ahí, no pasa por ser mas que una repetición de un cliché de lo más usado. Lo diferente es que este adolescente es diferente, especial, tiene un tipo de minusvalía intelectual, y eso es precisamente lo que le salva de ser infectado por los «bichos» y poder salvar al resto de su pueblo y por ende a la humanidad. Al final del capítulo la voz en off, que pone el colofón a cada capítulo, habla de que no sólo los más fuertes, los mejor dotados, los genios tienen el don en exclusiva de «ser héroes» y que si tratásemos a los menos dotados, aparentemente, como a iguales también ellos podrían serlos. Lo que yo saqué en conclusión cuando vi el capítulo, y es la idea que sigo teniendo, es que cualquier ser humano, sea de la condición que sea, puede ser determinante, sino en la subsistencia de la propia humanidad, sí en la vida de algunas personas. 
¿Tenemos que ser todos altos, guapos, inteligentes…?, ¿se trata de eso, de ser perfectos, o preferimos ser felices? Si en el futuro todos somos perfectos, según el canon que nos quieren imponer, seríamos más felices. Sinceramente yo lo dudo; los niños con síndrome de Down son felices en un 99% según el estudio citado, y las personas que suelen estar a su lado también: no hay nada más que investigar, preguntar a los protagonistas, uno suele ser feliz si la persona a la que amas es feliz… 
La felicidad alarga, mejora, salva la vida. 
No es una decisión fácil para unos padres que en medio de un embarazo les comunican que el bebé que esperan tiene el tan temido Trisomía 21…, pero tampoco, creo yo, que tenga que ser fácil e incluso correcto o humano, que no se sabe quién tome la decisión de erradicar a un tipo de humanidad porque es diferente, porque no se adapta al «Canon de lo que tiene que ser una persona» según su sectaria filosofía. Y a eso precisamente es a lo que nos estamos enfrentando: ahora es el aborto, más adelante será la manipulación genética. ¿Serán con ello más felices las futuras generaciones? y si nos ponemos dramáticos, como en el capitulo de la serie comentada, ¿podremos subsistir como especie sin esas diferencias, sin esas muchas veces diferentes y maravillosas personas? 
Al menos  algunos o algunas, NO.
© 2017 LA VOZ DEL BEBÉ.

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