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CÁNCER INFANTIL, SÍNTOMAS…

Cáncer y niños. La palabra más temida junto a lo que más amamos. Da escalofríos. Por suerte la detección es cada vez más precoz y la supervivencia más alta.

Mucha fuerza a todos los que estáis luchando contra esta enfermedad, que creo que no hay nadie a quién no le haya tocado de cerca.

No sois irrompibles pero sois muy fuertes. Más duros incluso de lo que os creéis si la vida decide poneros a prueba.

Repetidlo como un mantra, hacedlo también cuando todo os vaya bien. Creedlo y será verdad.

Y no sé cómo, ni cuando, ni de qué manera, pero acabaremos con el cáncer. Acabará derrotado porque lo que sí sé es que cuando tantos hombres y mujeres se empeñan con tanta fuerza en algo siempre lo acaban consiguiendo. Hemos demostrado con creces a lo largo de la historia que somos implacables, para bien y para mal.

Los tipos más comunes de cáncer en niños y adolescentes son:

1- Linfoma

Este cáncer ataca el sistema linfático, el cual es una red de órganos y tejidos responsables de la defensa del organismo y que transporta un líquido llamado linfa, el cual es uno de los componentes del sistema sanguíneo y cuya función tiene que ver con la nutrición celular.

2-  Leucemia

Ataca a los glóbulos blancos (leucocitos), los cuales se encargan de la defensa del organismo, afectando el funcionamiento de la médula ósea y, por lo tanto, de la prevención de la producción de células sanguíneas normales. Esto, a la vez, no solo causa problemas como anemia y hemorragias, sino que deja el cuerpo indefenso frente a las infecciones. Su incidencia entre los niños es alta, de un 30%.

3- Tumor del Sistema Nervioso Central

Estos tumores que afectan al sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) también tienen una incidencia alta, es decir, de un 25%. Ocupan el segundo lugar de cáncer infantil. Los síntomas dependen tanto de la ubicación del tumor, como de su tamaño. Generalmente obstruye el flujo del líquido al cerebro y causa aumento de la presión intracraneal. El paciente tiene fuertes dolores de cabeza y vómitos.

4- Neuroblastoma

Este cáncer es más común en niños menores de cinco años. Afecta el sistema nervioso periférico. Los primeros síntomas generalmente son fiebre, una sensación de indisposición general (malestar) y dolor. También se puede presentar inapetencia, pérdida de peso y diarrea.

5-  El tumor de Wilms

Ataca a los riñones y es más común en niños de 2-4 años.

6-  Retinoblastoma

Cáncer en el ojo (retina).

7- El osteosarcoma

Agrede los huesos, especialmente en la zona alrededor de las rodillas y es más común en adolescentes menores de 15 años. Es un cáncer agresivo y se extiende a los pulmones.

8-  Sarcomas de tejidos blandos

tumores del tejido conjuntivo (músculos).

Casi siempre que hablamos de cáncer, el miedo nos invade, si es que no nos paraliza y nos impide actuar. La buena noticia es que en la actualidad alrededor del 70% de los pacientes logran una cura a través de los diferentes métodos de tratamiento. Algunos tipos de cáncer incluso tienen una tasa de curación superior al 90% aunque, desafortunadamente, los tipos más agresivos (que no dejan de ser minoritarios) siguen causando un índice de mortandad del 20%. Sin embargo, cualquiera que sea el tipo de cáncer, un diagnóstico temprano es esencial para la curación.

Te invito a que pongas mucha atención a las molestias que puedan presentar tus niños y adolescentes. Sobre todo, a que estés atenta si los síntomas persisten a pesar del tratamiento médico.

Son síntomas de cáncer infantil

– Pérdida de peso, continua y sin causa aparente.

– Dolor en los huesos y las articulaciones después de haber tenido actividad física, o jugado.

– Dolores de cabeza acompañados de vómitos, generalmente por la mañana.

– Hinchazones que no desaparecen, sobre todo en el cuello, las axilas, la ingle y el abdomen.

– El aumento del volumen del vientre.

– Petequias, es decir, pequeñas manchas de color rojo vivo que aparece en la piel a causa de una hemorragia subcutánea.

– Moretones o hematomas que aparecen sin que haya habido golpes previos.

– Un resplandor blanquecino en los ojos cuando la retina se expone a la luz, como si fueran destellos.

– Cansancio y palidez constante: Anemia.

– Fiebre persistente de origen indeterminado o desconocido.

– Infecciones frecuentes: baja inmunidad a las enfermedades.

Si identificas en tu niño/a o adolescente alguno(s) de los síntomas anteriores, busca atención médica. Si el problema persiste después de la consulta y el tratamiento, regresa al médico e insiste en un diagnóstico más cuidadoso, o bien, consulta una segunda opinión.

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