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EMBARAZO SEMANA A SEMANA

Cómo funciona tu ciclo menstrual:


Una bebé recién nacida tiene hasta 450.000 óvulos almacenados en sus ovarios. Cuando comienza a menstruar aproximadamente entre los 10 y 14 años, se producirá cada mes la maduración de uno de estos óvulos. El óvulo es liberado por el ovario y lo captan los extremos de la trompa de Falopio, que lo transportan mediante un suave movimiento ondulatorio hacia el útero. Si el óvulo es fecundado por un espermatozoide durante su recorrido, se implantará cuando llegue al útero para formar un bebé y la placenta. Si no hay fecundación, el óvulo será expulsado, junto con la membrana que recubre el útero, cuando tengas el periodo.

IMPLANTACIÓN:




Un encuentro trascendental está ocurriendo dentro de ti. Un solo esperma ha penetrado la membrana externa (o cáscara) del óvulo y lo ha fecundado.
Varios días después, el óvulo fecundado empezó a crecer y a instalarse en la pared del útero. ¡Está creciendo un bebé! 
El bebé es una bolita (llamada blastocisto) con varios cientos de células que se están dividiendo sin parar.

La parte de esa bolita que se convertirá en la placenta ha empezado a producir una hormona que se conoce como la hormona del embarazo o GCH (Gonadotropina Coriónica Humana).
La hormona GCH le manda un mensaje a los ovarios para que dejen de crear óvulos. Esta hormona también hace que aumente la producción de dos hormonas muy importantes durante el embarazo: los estrógenos y la progesterona.
Estas hormonas hacen que el útero conserve el recubrimiento que tiene en las paredes para evitar que se caiga su pequeño inquilino, y además estimulan el crecimiento de la placenta.
Al tiempo que ocurre todo esto, el líquido amniótico está empezando a aumentar dentro de la bolita de células, en el lugar que más adelante se convertirá en el saco amniótico.
Este líquido protegerá al bebé durante las semanas y meses que se aproximan.
Por el momento, el bebé está recibiendo oxígeno y nutrientes (y eliminando desechos) a través de un minúsculo sistema de circulación.
Este consiste de túneles microscópicos que conectan a tu bebé en desarrollo con las venitas que hay en la pared del útero.
Para el final de la próxima semana, la placenta habrá crecido lo suficiente como para poder hacer este trabajo por sí sola.

4 SEMANAS DE EMBARAZO:


El bebé es apenas una bolita microscópica que se llama «embrión», y la verdad es que todavía no se parece mucho a un bebé. Tiene el tamaño de una semilla de amapola. 
En estos días está acomodándose en el útero. Desde ahora hasta la semana 10, los órganos del bebé están empezando a desarrollarse, y algunos incluso empezarán a funcionar. 
Por eso este es el momento en que está más vulnerable a cualquier cosa que afecte su desarrollo. 
Ahora también está creciendo la placenta, que será muy importante para el embarazo. La placenta es por donde el bebé recibirá el oxígeno y los alimentos (en forma de nutrientes) que entren en tu sangre. 
Al final de esta semana la placenta comenzará a funcionar. 
También en esta semana está creciendo el saco amniótico, la bolsa en la que el bebé estará flotando en líquido amniótico durante todo el embarazo. 
El saco vitelino se encarga de transportar nutrientes hasta que la placenta esté lista para hacerlo.

La linea primitiva es el lugar donde migran las céculas para formar el embrión.

Esta cavidad es el saco amniótico que envolverá al bebé.

5 SEMANAS DE EMBARAZO:



El bebé ya tiene el tamaño de una semilla de ajonjolí (sésamo). Todavía no se parece mucho a un bebé, por ahora parece más un renacuajo. 
En este momento está formado de tres capas de células, el ectodermo, el mesodermo y el endodermo, que más tarde formarán todos sus órganos y tejidos. 
El tubo neural (del que saldrán el cerebro, la médula espinal, los nervios y la columna vertebral) se está empezando a desarrollar en la capa superior, llamada ectodermo. 
De esta capa saldrán también su piel, pelo, uñas, glándulas mamarias y sudoríferas, y el esmalte de sus dientes.
Su corazón y el sistema circulatorio se están formando en la capa del medio, llamada mesodermo. 
Esta semana, de hecho, su diminuto corazón se divide en cámaras y empieza a latir y bombear sangre. El mesodermo también forma los músculos y los huesos del bebé.
La tercera capa, o endodermo, formará sus pulmones, intestinos y un sistema urinario rudimentario, así como el hígado, el pancreas y la tiroide. 
En este momento, la placenta primitiva y el cordón umbilical, que llevan oxígeno y nutrientes al bebé, han empezado a funcionar.

El saco amniótico abriga al embrión, el cual flota en un mar de líquido.


El tubo neural se desarrollará y dará lugar al cerebro, la médula espinal y los nervios del bebé.



6 SEMANAS DE EMBARAZO:



Ahora tiene el tamaño de una lenteja y de momento sus piernas y brazos no sobresalen mucho. 

El corazón del bebé está creciendo también, late entre 100 y 160 veces por minuto y envía sangre a todo su pequeño ser. 


Sus intestinos se están desarrollando y ha aparecido un bultito de tejido donde luego crecerán los pulmones. 


También se están formando su cerebro, músculos y huesos. 


Todavía no se distinguen bien los dedos, pero pronto se verán. El cuello también empieza a marcarse y, aunque parezca increíble, la lengua y las cuerdas vocales ya están desarrollándose. 


A mediados de esta semana, ¡empezará a mover las piernas y los brazos! 
 La lengua y las cuerdas vocales se están empezando a formar.




7 SEMANAS DE EMBARAZO:


El  bebé ya se le empiezan a distinguir sus manos y sus pies, aunque parecen minúsculas patitas de pato, porque tienen una membrana entre los dedos. 


Esta semana ya tiene el tamaño de un garbanzo. Se le pueden ver más claramente los rasgos del rostro: ya tiene párpados, los ojos han adquirido un poco de color, y está empezando a asomar la naricita. 


Se le transparentan las venas detrás de la piel, que es fina como un pergamino. Si lo vierais de cerca, pensaríais que tiene una colita. 

En realidad es el último hueso de la columna vertebral, que ahora sobresale un poco. Este bultito desaparecerá en unas semanas. 

En el cerebro del bebé está creciendo los dos hemisferios, y su hígado está produciendo glóbulos rojos, hasta que se forme la médula espinal, que se encargará de este trabajo. 

También tiene ya el apéndice y el páncreas, que en el futuro producirá la hormona insulina, que ayuda con la digestión. 

Aunque el bebé es ahora sólo una bolita, se mueve bastante. Todavía no se siente, pero en unas semanas, cuando sea lo bastante grande para rozar las paredes del útero, se comenzará a notar sus movimientos



Lo que parece una cola es en realidad extensión del coxis del bebé.

El bebé ahora tiene párpados translucidos que cubren parcialmente los ojos.


8 SEMANAS DE EMBARAZO: 

Esta semana los dedos de las manos y los pies del bebé ya empiezan a notarse, los párpados casi le cubren los ojos, desde su garganta se extienden los tubos respiratorios hasta sus pulmones en desarrollo, y su «colita» embriónica está empezando a desaparecer. 

El bebé ya tiene el tamaño de un frijol (alubia). Y parece un frijol saltarín porque no para de moverse, dar vueltas y cambiar de posición, aunque todavía es pronto para que se sienta toda esta actividad. 


En su cerebro, las células nerviosas están alargándose y conectando unas con otras, para formar unos canales neurales primitivos. 


Ya se le han formado las articulaciones de los codos y de las rodillas y puede doblar sus extremidades. 


¿Será un niño? ¿Será una niña? Aunque el sexo del bebé quedó ya fijado en el momento de la concepción, sus órganos sexuales todavía no están formados y no se puede saber…


Las células nerviosas del bebé están ramificándose y conectándose.



9 SEMANAS DE EMBARAZO:






Esta semana el bebé tiene el tamaño de una uva. ¡Ya mide casi 2.5 centímetros (1 pulgada)! 


Hay muchos cambios esta semana: Su corazón, ese corazón que ya se puede oír en los ultrasonidos, ha acabado de dividirse en cuatro cámaras y las válvulas se están formando. 


La colita embriónica que tenía al final de su columna vertebral ha desaparecido. Sus órganos sexuales ya se han desarrollado, pero todavía no se puede distinguir bien si será una niña o un niño.

Sus orejas ya están formadas por fuera y al final de esta semana, también estarán formadas por dentro. 
Sus ojos están completamente formados, aunque aún tiene los párpados fusionados y no los abrirá hasta las 27 semanas. 
Tiene unos lóbulos diminutos en las orejas y se pueden distinguir mejor su boca, ojos y los agujeros de su nariz. La placenta ya está más desarrollada y puede empezar a producir hormonas. 
Ahora que la fisiología básica del bebé está en su lugar, empezará a subir de peso con rapidez.



10 SEMANAS DE EMBARAZO:


Esta semana el bebé ha entrado oficialmente en el periodo fetal. Esto quiere decir que la parte más difícil de su desarrollo, que era crear todos los órganos básicos, ya ha finalizado. 
Tiene el tamaño de una aceituna (oliva) y mide un poquito más de 2.5 centímetros (un poco más de 1 pulgada) y en las tres próximas semanas va a duplicar su longitud. 
Aunque sea pequeño, es muy activo y está tragando líquido y moviendo sus extremidades.
Sus órganos vitales, incluyendo los riñones, intestinos, cerebro e hígado, ya están en su lugar y empezando a funcionar, aunque seguirán desarrollándose a lo largo de todo el embarazo. 
Puede vérsele claramente la silueta de la columna vertebral a través de su piel translúcida y los nervios están empezando a extenderse desde su médula espinal. 
Se le ha abultado la frente porque su cerebro, que ahora se encuentra en la parte superior de la cabeza, se está desarrollando rápidamente. 
La cabeza sigue siendo grande, mide alrededor de la mitad de la longitud total de su cuerpo. 
Cada día que pasa aparecen nuevos detalles en su cuerpo: unas uñitas pequeñas, pequeñas, dedos completamente separados e incluso un poquito de vello que le recubre toda la piel. 
Tiene los brazos doblados por el codo y las manos sobre el corazón. Las piernas están ya dando patadas y, mientras tanto, traga líquido amniótico sin parar.



El saco vitelino ya no es necesario y empieza a desaparecer.



11 SEMANAS DE EMBARAZO:



El bebé está flotando en el líquido amniótico que se encuentra en tu útero y que lo protege de golpes. 
Esta semana el bebé está casi completamente formado y tiene el tamaño de un higo. Mide casi 4 centímetros (1.5 pulgadas) desde la cabeza hasta la rabadilla y pesa 7 gramos (un cuarto de onza). 
El desarrollo crucial de los órganos del bebé se completará en un par de semanas. En los siguientes seis meses se irá haciendo más grande y fuerte, hasta llegar al punto en que podrá sobrevivir fuera del útero.
Su piel es tan finita, que es casi transparente y por eso se pueden ver todas sus venas. Se le están formando los dientes en las encías. 
Algunos de sus huesos están empezando a endurecerse y los dedos de sus manos y de sus pies no sólo están ya todos formados, sino que dentro de muy poquito podrá abrirlos y cerrarlos.
Ahora, además de dar pataditas, se estira. ¡Está tan a gusto como pez en el agua! A medida que vaya creciendo se irá moviendo más, pero todavía no se sentirán  movimientos acuáticos porque aún es muy pequeño.
Algo que os puede parecer curioso es que, también dentro de poco, empezará a tener hipo.


Por debajo de las encías del bebé empiezan a aparecer las diminutas puntas de sus dientes.


12 SEMANAS DE EMBARAZO:


El bebé ya tiene algunos reflejos. Por ejemplo, si tocas el vientre reaccionará moviéndose, aunque tú todavía no lo puedes notar. También tiene otro reflejo muy importante para cuando nazca: el reflejo de chupar, que le ayudará a alimentarse. 
Si pudierais sostenerlo en la palma de la mano veríais que tiene el tamaño de un limón verde. Ahora mide más o menos 5 centímetros (2 pulgadas) y pesa unos 14 gramos (1/2 onza). 
Mientras tanto, sus células nerviosas se están multiplicando muy deprisa y se están formando sinapsis (conexiones) en su cerebro. Puede cerrar los dedos de sus manos, curvar los deditos de los pies, y apretar los músculos alrededor de los ojos. 
Aunque es todavía muy pequeño, es un bebé completo. Los ojos, que antes estaban a los lados de su cabeza, se han movido y están ahora más cerca el uno del otro. 
Las orejas están ya casi colocadas en su posición final, a los lados de la cara. Sus intestinos, que han crecido tan deprisa que se le salen un poco por el cordón umbilical, empezarán a moverse pronto adentro de la cavidad abdominal. 
Dentro de su cuerpo, los órganos han empezado a ejecutar tareas más complicadas: el hígado produce bilis y los riñones secretan orina en la vejiga.
13 SEMANAS DE EMBARAZO:


Esta semana mide unos 7.6 centímetros (3 pulgadas) y tiene el tamaño de una vaina de guisante (chícharo, arveja). 
Tiene músculos para chupar en las mejillas, y si apretamos el vientre suavemente se notará, y se girará hacia el movimiento. 
Está ensayando el importante instinto de buscar el pezón y lactar después de su nacimiento. 
Además de estar ya formado, el bebé está mucho más proporcionado que hace unas semanas, cuando tenía más cabecita que cuerpo; su cabeza sigue siendo grande, pero ahora mide más o menos un tercio de lo que mide su cuerpo. 
Puede que os parezca increíble, pero ya tiene incluso las huellas digitales de sus deditos formadas.
Ahora va ha empezar el segundo trimestre de embarazo. Eso quiere decir que la parte más difícil del desarrollo del bebé ya ha pasado y las posibilidades de tener un aborto han disminuido mucho.
El bebé está empezando a tragar y orinar el líquido amniótico.


14 SEMANAS DE EMBARAZO:

¡Este es el segundo trimestre! Este es un momento muy importante porque marca el final de un periodo de desarrollo muy delicado para el bebé. 

El bebé mide cerca de 9 centímetros (3.5 pulgadas) desde la cabecita hasta el final de la espalda. Tiene más o menos el tamaño de un limón amarillo. 
Todas las estructuras básicas de su cuerpo, tanto por dentro como por fuera, ya están formadas, aunque en miniatura. 
Sus riñones producen orina, que expulsa en el líquido amniótico que le rodea. 
El cuerpo está creciendo ahora con más rapidez que la cabecita. Ya se puede ver el cuello. 
Al final de esta semana los brazos se habrán alargado y se verán proporcionados con el resto del cuerpo, aunque las piernas todavía tendrán que crecer un poco más para verse igual. 
Si lo vieramos de cerca notaríamos que le está apareciendo por todo el cuerpo un vello muy finito que se llama lanugo. 
Como ya tiene los músculos de la cara más desarrollados, hace carotas ¡y puede que hasta se chupe un dedo de vez en cuando!

15 SEMANAS DE EMBARAZO:
El bebé ahora está respirando líquido, el líquido amniótico en el que flota, porque eso le ayudará a desarrollar los pulmones. 
Esta semana ya tiene el tamaño de una manzana y mide unos 10 centímetros (alrededor de 4 pulgadas) y si lo tomáramos entre las manos, notaríamos que ya incluso pesa un poquito. 
Sus brazos y piernas han crecido más, y puede mover las articulaciones. Por el momento tiene todavía los ojitos cerrados, pero puede notar la claridad. 
De hecho, si nos pusiéramos una linterna sobre el vientre, el bebé se apartaría.
Otra cosa que el bebé está desarrollando ahora es el sentido del gusto. Hay estudios que muestran que los sabores de los alimentos que comen las mujeres embarazadas acaban en el líquido amniótico. 
Hay incluso un estudio del Centro Monell de los Sentidos Químicos en Filadelfia, que afirma que los bebés pueden saborear lo que la mamá acaba de comer. 
También se halló que si comes alimentos sanos durante el embarazo, al bebé pueden empezar a gustarle esos sabores. Así que, ¡nunca es demasiado pronto para enseñar a tu bebé a comer bien!. 
Si tienes una cita para hacerte un ultrasonido en las próximas semanas (generalmente se hace una ecografía entre las semanas 16 y 20), ¡puede que ya te digan si esperas un niño o una niña! 
Pero no te desanimes si no te lo pueden decir todavía. Para poder ver con claridad si es un niño o una niña, el bebé tiene que estar en una posición en la que se le puedan ver los genitales. 
Si resulta que está todo acurrucado o está de espaldas, por el momento el sexo de tu bebé seguirá siendo un misterio. Entre tanto, puedes probar nuestra calculadora para adivinar el sexo del bebé.
16 SEMANAS DE EMBARAZO:

En las próximas tres semanas el bebé crecerá mucho, tanto que duplicará su peso y añadirá varios centímetros a su longitud. 
Ahora tiene el tamaño de un aguacate (palta). Mide unos 11.5 centímetros de largo (4.5 pulgadas) y pesa alrededor de 100 gramos (3 y media onzas).
Los bebés son juguetones dentro y fuera del útero. Quizás este haya descubierto ya su primer juguete, el cordón umbilical, y se divierta agarrándolo y estirándolo. 
Sus piernas están ahora mucho más desarrolladas. Tiene la cabeza más recta que antes y está tomando su forma. 
Sus ojos se han movido más hacia el frente y sus orejas también están más cerca de su posición final. 
Los párpados están cerrados, pero mueve los ojitos y han empezado a crecerle las uñas de los pies. 
Tanto las uñas de los pies como las de las manos crecen durante todo el embarazo, por eso…¡no te sorprendas si tienes que cortárselas al poco de nacer!
También están sucediendo muchas cosas en su interior. Por ejemplo, su corazón ahora bombea 23 litros de sangre cada día, y esta cantidad seguirá creciendo a medida que tu bebé siga desarrollándose.

El corazón del bebé casi 24 litros de sangre por litro.


17 SEMANAS DE EMBARAZO:




Esta semana el bebé tiene el tamaño de un nabo pequeño. Ya mide casi 13 centímetros (5 pulgadas) y el cordón umbilical, por donde come y respira, está cada día más grueso y más fuerte. 
Si ya has tenido niños antes, te será más fácil reconocer los movimientos. Algunos bebés son más movidos que otros, ¡y muchos son más activos de noche! 
Una sustancia protectora llamada mielina está empezando a envolver su médula espinal. 
Ahora ya puede mover las articulaciones, y los huesos de su esqueleto, que hasta el momento eran muy blanditos, están empezando a endurecerse. 
¡Son más de 200 los huesitos que tiene que endurecer al bebé! Por eso es muy importante que se tome suficiente calcio.
El cordón umbilicar del bebé, que lo une a la placenta está cada vez más fuerte y grueso.
El sentido del oído del bebé se está desarrollando.

18 SEMANAS DE EMBARAZO:



Esta semana tiene el tamaño de un pimiento. Esto equivale más o menos a 14 centímetros (unas 5.5 pulgadas). 
Su pecho se mueve hacia arriba y hacia abajo, imitando los movimientos de la respiración. Sus vasos sanguíneos son visibles a través de su delgada piel, y sus orejas ya están en la posición final, aunque aún sobresalen en exceso de su cabeza. 
Pronto podrás ver qué está haciendo durante un ultrasonido o ecografía. El doctor comprobará su crecimiento y su edad gestacional. 

19 SEMANAS DE EMBARAZO:

Esta semana la parte superior del útero ya llega hasta el ombligo y crecerá alrededor de un centímetro por semana. 
Desde la semana pasada ha crecido 1.2 centímetros y ya mide un poquito más de 15 centímetros (6 pulgadas). El bebé tiene el tamaño de un tomate grande. 
Sus brazos y piernas ya están proporcionados con el resto del cuerpo y le está creciendo cabello en la cabeza.

Traga líquido amniótico y sus riñones continúan produciendo orina. El desarrollo de sus sentidos está avanzando muy deprisa. 
Su cerebro está designando áreas especializadas para el olor, el gusto, la audición, la visión y el tacto. 
Algunos estudios indican que ahora ya puede oír. Pero, ¿qué puede estar escuchando en el vientre? ¡Muchas cosas! Puede oír el sonido de la sangre pasando por las venas, los ruidos que hace el estómago al digerir, y por supuesto… ¡nuestra voz!

No sólo eso; según las investigaciones, el bebé sabe distinguir tu voz de la de otras personas y es la que más le gusta de todas las voces que escucha. 

Se ha comprobado que cuando una mamá encinta habla, el corazoncito del bebé late más despacio porque se relaja. Y también puede conocer la voz de papá. 
El cerebro del bebé está designando areas especificas para procesar los sentidos del olfato, gusto, oído, vista y tacto.
20 SEMANAS DE EMBARAZO:
Esta semana mide unos 25.4 centímetros (10 pulgadas) 
Es tan largo como un plátano (banana). ¡Pero no os asustéis! No es que en la última semana haya crecido 10 centímetros, es que ahora se mide desde su cabecita, hasta los deditos de los pies. 
En las anteriores semanas se medía desde su cabeza hasta la colita. Esto es porque antes tenía las piernas muy pegadas al cuerpo y era difícil medirlo desde la cabeza a los pies. 
El bebé está ahora recubierto de una sustancia blanca y un poco grasa que se llama «vernix caseosa». 
Esta sustancia protege su piel mientras esté flotando en el líquido amniótico. Además, ayuda a que el bebé pase con más facilidad por el canal vaginal durante el nacimiento.
Ahora traga más líquido amniótico cada día, y eso es muy bueno para su sistema digestivo porque tragar le ayuda a practicar para cuando coma de verdad. 
En estas semanas también está produciendo en su pancita una sustancia que se llama meconio. 
El meconio es negro, o verde muy oscuro, es muy pegajoso y está hecho de todas las células muertas, secreciones del estómago y líquido amniótico. 
El meconio se acumula en los intestinos y… ¡aparecerá en el primer pañal que tengas que cambiar!
21 SEMANAS DE EMBARAZO:


Esta semana ha crecido 1.2 centímetros desde la semana pasada. Ahora mide casi 27 centímetros desde la cabecita hasta los pies (10.5 pulgadas). 
Tiene la longitud de una zanahoria y ¡ya pesa unos 330 gramos (0.7 libras)! 
En estos días no para de moverse. Según algunos estudios, un feto se mueve más o menos 50 veces cada hora, ¡incluso cuando está durmiendo! 
Todos esos movimientos sirven para estimular su desarrollo físico y mental. Quizás durante el día no se sienta las pataditas, giros, estiramientos y toda la gimnasia que el bebé hace, pero por la noche…¡parece que baila zapateado! 
Pero, ¿por qué espera a que estés descansando para moverse tanto? Lo cierto es que durante el día también se mueve igual, pero tú sientes menos toda esa actividad que cuando dejas de moverte.


22 SEMANAS DE EMBARAZO:



El bebé esta semana se ve como un recién nacido, pero en miniatura. Sus labios, párpados y cejas ya están más definidos. Sus ojos ya se han formado, pero los iris todavía no tienen color. 
Dentro de las encías se están empezando a formar los dientes. Su primer dientecito no asomará hasta que no tenga entre 4 y 7 meses, ¡a menos que sea uno de esos casos excepcionales de bebés que nacen con dientes!
Ya está todo formadito, mide 27.5 centímetros (10.9 pulgadas) o el equivalente a un pepino. ¡Y pesa casi medio kilo! (cerca de 1 libra). 
La piel todavía se ve arrugada, pero a medida que vaya aumentando de peso las arrugas desaparecerán. 
Ahora se le puede ver un vellito muy fino que le recubre la piel, llamado lanugo. 
Dentro de su abdomen, su páncreas, que es esencial para la producción de hormonas muy importantes, se va formando poco a poco.
Los ojos del bebé ya se han desarrollado, pero el iris aún no tiene el pigmento que le da color.
23 SEMANAS DE EMBARAZO:

El bebé ahora mide alrededor de 28 centímetros (11 pulgadas). Ya pesa más de medio kilo (más de 1 libra), el equivalente a un mango grande. 
En esta semana seguramente él o ella ya podrá sentir los movimientos de mamá. Seguro que le encanta si ponemos música y damos unos pasitos de salsa o de cumbia. 
En esta etapa los bebés tienen un color sonrosado, sin importar cual sea el color de su piel en el futuro, y están bastante arrugaditos. 
La piel de tu hijito es todavía tan fina que las venas se le transparentan y le dan ese tono rosado. El verdadero tono de su piel se asentará a lo largo de su primer año de vida.
Las venas que tiene en sus pulmones y que le ayudarán a respirar se están desarrollando, aunque todavía faltan unos meses para que los pulmones estén completamente formados. 
Es por ello que los bebés prematuros (nacidos antes de las 37 semanas) a menudo tienen dificultad para respirar. 
Los bebés que nacen en esta semana, la 23 del embarazo, pueden sobrevivir con cuidados médicos intensivos, pero corren el riesgo de sufrir muchas complicaciones.
24 SEMANAS DE EMBARAZO:
Desde la semana pasada ha aumentado alrededor de 113 gramos (un cuarto de libra). 
Mide ya casi 30.5 centímetros (1 pie de largo) o el equivalente a un elote (mazorca de maíz) y está engordando de manera proporcionada. 
En estas semanas en las que ya tiene todo formado, tu bebé está «perfeccionando» sus órganos como por ejemplo, el cerebro o los pulmones. 
Los pulmones del bebé se están desarrollando las «ramas» de su «Árbol» respiratorio.

25 SEMANAS DE EMBARAZO:


Desde la cabecita hasta los pies, el bebé mide ahora unos 34 centímetros (alrededor de 13.5 pulgadas). Pesa unos 680 gramos (1.5 libras) o el equivalente a un nabo mediano (nabicol). 
Aunque no parezca mucho peso, su cuerpo se ve ya más lleno, en vez de delgado y largo. 
A medida que vaya engordando, su piel tendrá menos arrugas. Cada día se parece más al recién nacido que conocerás en unas semanas. 
Su cabello ya tiene color y textura, aunque una vez que haya nacido, podría cambiar. 
Por ejemplo, los bebés que nacen pelirrojos pueden ponerse rubios, los que tienen pelo oscuro pueden tener luego mechas de un color más clarito y, a menudo, los rubios se convierten en morenos.

26 SEMANAS DE EMBARAZO:


Esta semana pesa poco menos de 1 kilo (menos de 2 libras). 
Ya mide 35.5 centímetros (14 pulgadas), desde la cabecita hasta los talones. Es tan largo como una cebollita de cambray (cebolleta). 
La red de nervios en las orejas del bebé se han desarrollado más y es más sensible que antes. 
Asimismo, ahora respira de vez en cuando un poquito de líquido amniótico, para practicar las primeras bocanadas de aire que tomará cuando nazca.
El peso del bebé se triplicará desde ahora hasta que nazca, ya que en las próximas semanas irá acumulando grasa muy rápidamente. 
27 SEMANAS DE EMBARAZO:


Esta semana mide alrededor de 36.5 centímetros (14.4 pulgadas), desde su cabecita hasta los talones y tiene más o menos el tamaño de una coliflor. 
Ahora abre y cierra los ojitos, se chupa el dedo, y tiene ya su horario regular de dormir y estar despierto. Sus pulmones todavía no están totalmente desarrollados, pero si naciera antes de tiempo, podría respirar con ayuda.
Si sientes unos saltitos rítmicos… ¡seguramente es que tiene hipo! A partir de ahora será bastante común que notes cuando esto ocurre. 
Por otro lado, está ahora más activo porque su cerebro está cada vez más desarrollado.
28 SEMANAS DE EMBARAZO:

Esta semana mide un poco más de 37.5 centímetros (unas 14.8 pulgadas) desde la parte de arriba de la cabecita hasta los talones. 
Pesa alrededor de 1 kilo (un poco más de 2 libras) y tiene más o menos el tamaño de una berenjena 
Está desarrollando billones de neuronas en su cerebro y continúa acumulando grasa a medida que se acerca la hora de salir al mundo.
Lo más emocionante de esta semana es que ya puede parpadear y sus ojos, ¡hasta tienen pestañas! Todavía no los abre para ver, es más bien un reflejo, pero no falta mucho para que esté mirando.

29 SEMANAS DE EMBARAZO:



Pesa alrededor de un cuarto de kilo más de lo que pesaba la semana pasada (en total, 1.13 kilos o unas 2.5 libras) 
Mide 38 centímetros (15 pulgadas) desde la cabecita hasta los talones y es tan largo como un ramo de apio. 
Los músculos y pulmones siguen desarrollándose y la cabecita está creciendo para acomodar el cerebro, que cada día está más grande. Como está creciendo tanto, ahora es cuando más nutrición necesita.
Para que tanto el bebé como la mamá estén bien alimentados, necesitaríamos tomar suficientes proteínas, vitamina C, ácido fólico, hierro y calcio. 
Cada día se depositan en su esqueleto unos 250 miligramos de calcio, que van endureciendo sus huesos. 
30 SEMANAS DE EMBARAZO:

El sistema digestivo y los pulmones del bebé ya casi están totalmente desarrollados. 

Pesa unos 1.4 kilos (casi 3 libras) y mide alrededor de 39 centímetros (un poco más de 15 pulgadas y media). Ahora tiene el tamaño de una col grande (repollo). 
Está flotando en casi medio litro de líquido amniótico, pero ese volumen disminuirá a medida que crezca y ocupe todo el útero.
Puede distinguir entre la luz y la oscuridad, ¡e incluso puede seguir con sus ojitos una luz que se mueve! 
Las primeras semanas después de nacer solo podrá ver las cosas que tenga a unas pulgadas o centímetros de su rostro. 
El volumen de líquido amniótico alcanzará su punto máximo en las proximas semanas, y luego empezará a disminuir.


31 SEMANAS DE EMBARAZO:

Esta semana tu bebé mide más de 40.5 centímetros (unas 16 pulgadas). Dentro de poco va a dar otro «estirón». 
Pesa cerca de 1.5 kilos (algo más de 3 libras) o el equivalente a un coco. 
La grasa que ha estado acumulando en los últimos meses hace que sus bracitos y piernas se vean ya llenos y torneados. 
También puede girar su cabecita de un lado a otro. Claro que todavía no sabe que eso quiere decir «no», ¡pero ya verás qué pronto lo aprende cuando nazca! 
En esta etapa quizás ya se ha dado vuelta y se ha puesto cabeza abajo en el útero, en la posición ideal para el parto. 
Algunos bebés lo hacen un poco más tarde, y otros se quedan sentados con la cabeza hacia arriba muchas semanas más.
32 SEMANAS DE EMBARAZO:

En las próximas 7 semanas aumentará entre una tercera parte y la mitad del peso que tendrá al nacer, porque necesita esa grasita para sobrevivir fuera del útero.
Esta semana el bebé mide alrededor de 43 centímetros (unas 17 pulgadas) y pesa unos 1.8 kilos (casi 4 libras) o el equivalente a una jícama grande.
 Hay algunos bebés que en esta semana ya tienen cabello, pero otros sólo tienen un poquito de vello, como el que recubre un melocotón. 
Su piel se está poniendo suave y lisa, ahora que está engordando más rápidamente.
El bebé ocupa ahora todo el espacio que hay en el útero, ¡pero eso no quiere decir que su nivel de actividad se haya reducido! 
33 SEMANAS DE EMBARAZO:


Esta semana el bebé mide 43.6 centímetros (17.2 pulgadas) desde la cabecita hasta los talones. 
Ahora pesa casi 2 kilos (un poquito más de 4 libras) o el equivalente a una piña. 
Gracias al peso que ha subido en las últimas semanas, está perdiendo ese aspecto arrugadito que tenía hasta ahora.
La mayoría de los huesos se están endureciendo, aunque los de la cabecita todavía están muy blandos; de hecho, son huesos separados que tienen espacios entre ellos. 
Esta flexibilidad en los huesos de la cabecita permite que se compriman para pasar por el canal vaginal. 
La presión es a veces tan intensa durante el nacimiento, que algunos bebés nacen con la cabeza en forma de cono. 
34 SEMANAS DE EMBARAZO:


El bebé ya mide unos 46 centímetros (18 pulgadas) desde la cabeza hasta los talones. 
Pesa un poco menos de 2 kilos (alrededor de 4 3/4 libras) o el equivalente a un melón cantaloupe 
Su sistema nervioso sigue madurando y tiene los pulmones ya desarrollados. Es una gran noticia, en caso de que decida que quiere nacer antes de tiempo. 
35 SEMANAS DE EMBARAZO:





Esta semana mide más de 46 centímetros (18 pulgadas) desde la cabeza hasta los talones. 
Ya pesa unos 2.3 kilos (un poco más de 5 libras) o el equivalente a un paquete grande de azúcar. Su tamaño podría compararse al de un melón verde. 
Está ya un poco apretado en el útero. 
Ya no flota como antes y no da los saltos que daba, pero que tenga menos espacio no significa que se mueva menos: tu bebé debe seguir dando pataditas con la misma frecuencia que lo hacía antes. 
Si notas que se mueve menos, debes llamar a tu doctor.
Sus riñones están ahora completamente desarrollados y el hígado también está comenzando a funcionar. 
La mayoría de su desarrollo físico básico está ya completo. En las próximas semanas se dedicará a aumentar de peso.

36 SEMANAS DE EMBARAZO:




Cada día aumenta casi 30 gramos (una onza más). Ahora pesa alrededor de 2.7 kilos (casi 6 libras). Mide un poco menos de 47.5 centímetros (19 pulgadas), más o menos el tamaño de una lechuga romana.
Poco a poco comienza a perder el vello que cubría su cuerpo las semanas anteriores, así como la sustancia cremosa (vernix caseosa) que ha recubierto su piel durante todo el tiempo que ha estado flotando en el líquido amniótico. 
Junto con el líquido amniótico que traga, el bebé también traga la vernix caseosa y el vello que pierde, además de otras secreciones. 
Toda esa mezcla, que tiene un color negro o verde muy oscuro y se llama meconio, formará su primera evacuación. 
Al final de esta semana, el bebé habrá llegado a término. Los bebés que nacen antes de las 37 semanas se consideran prematuros y los que nacen entre las 37 y las 42 semanas, a término. 
Lo más probable es que esté ya situado en posición para nacer, con la cabecita hacia abajo. 
Si para la semana siguiente no está en posición, quizá el doctor sugiera una «versión cefálica exterior», que en lenguaje médico significa que el doctor tratará de girar al bebé para que esté en la posición ideal para el nacimiento, empujándolo con una mano desde la parte exterior del vientre.
El bebé se traga el vello y la vernix, los cuales formarán las primeras deposiciones.

37 SEMANAS DE EMBARAZO:


Ya se acerca tu fecha de parto, pero los doctores no consideran que un embarazo ha llegado “a término” hasta las 39 semanas. 
El bebé ahora mide entre 48 y 51 centímetros (19 a 20 pulgadas), desde la cabeza hasta los talones. Más o menos la longitud de un manojo de acelgas. Ya pesa unos 3 kilos (más de 6 libras). 
Durante las dos próximas semanas, el cerebro y los pulmones del bebé seguirán madurando. 
 Las parejas que tienen el cabello oscuro a veces se quedan boquiabiertas al ver que su bebé nace rubio o pelirrojo, y las parejas de cabello claro también pueden llevarse la sorpresa de que su recién nacido tenga el cabello negro. 
Claro que también hay bebés que nacen calvitos o con una pelusita parecida a la del melocotón.


38 SEMANAS DE EMBARAZO:


Ya mide entre 48 y 51 centímetros (entre 19 y 20 pulgadas), más o menos el largo de un poro (un puerro). 
Sus órganos están completamente desarrollados y en su lugar. Sus pulmones y su cerebro ya podrían funcionar si naciera ahora mismo, aunque continuarán madurando durante toda su infancia.
Es posible que se le queden grises o azules, o que se vuelvan verdes, de color miel o incluso marrones, para cuando cumpla los 9 meses. 
Esto es porque el iris del ojo (la parte del ojo que tiene color) puede acumular más pigmento después del nacimiento, pero no se puede volver más claro o más azul. 
Los ojos de color verde, miel o marrón, tienen más pigmento que los ojos grises o azules.
39 SEMANAS DE EMBARAZO:



¡El bebé está listo para llegar al mundo! Ahora sigue y sigue acumulando grasa para poder mantenerse calentito al nacer. 
Es muy probable que pese unos 3.2 kilos (más de 7 libras) y mida unos 51 centímetros (20 pulgadas), el equivalente a una sandía pequeña. Los varones tienden a ser un poco más gorditos que las hembras. 
Sus órganos están completamente desarrollados y, a medida que ha ido aumentando de peso, todas las arruguitas y pliegues que tenía en la piel han ido desapareciendo. 






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